El Mercenario Mito De Que Cuando Un Artista Muere, Suben Los Precios...

El típico comentario que recibimos a diario: "Compré unas piezas del artista X ¿Cuándo es el mejor momento para venderlas? ¿Debo esperar hasta que se muera? ¿Voy a ganar más dinero de esa manera?" 

La respuesta es: Primero, hay que tener cuidado con la idea de que uno sólo compra arte por inversión - el arte es algo que se debería disfrutar adquirir. Segundo: el mito de que los precios del arte no suben hasta que un artista muere (como si la muerte trajera consigo una inflación mística e instantánea ) no es más que un mito. Esa creencia es perpetuada por ciertos comerciantes que van a decir cualquier cosa para hacer dinero rápido de compradores ingenuos. En la mayoría de los casos, la muerte de un artista tiene poco o ningún impacto en los precios de venta o el potencial de inversión de su arte.

Por lo general, artistas que fueron ignorados en vida son ignorados en la muerte. Van Gogh, Monet y Gauguin son las excepciones a esto. Estos artistas se morían de hambre y sus obras se apreciaron solo después de su muerte. Por supuesto, esto fue en los 1800! Todo se movía bien lento en esos días. En el mercado actual, el concepto de un artista muerto de hambre cuya muerte da a su obra una nueva vida...rara vez sucede.

Cuando un artista demuestra éxito en el mercado, el aumento en los precios de su obra se deberían llevar a cabo lentamente, con sensatez, de manera deliberada y ordenada hasta las últimas décadas de su vida. Hay veces que ciertas galerías y casas de subasta se aprovechan de grandes ventas de un artista joven y proceden a inflar sus precios. Un ejemplo reciente es el artista Jacob Kassay. Kassay tenía 25 años cuando sus primeras obras aparecieron en una subasta de Phillips (una de las tres grandes casas de subastas en Nueva York) con un estimado de $8,000, la cual se terminó vendiendo por $86,500. Este tipo de crecimiento instantáneo es algo que afectó el mercado de la obra de Kassay mientras seguía siendo un joven artista. En cambio, cuando un artista semi-establecido muere naturalmente, las galerías siguen vendiendo, los coleccionistas siguen comprando, por lo tanto los precios deberían seguir siendo lo que siempre eran.

Obra de Jacob Kassay que se vendió por $86,500 en la subasta de Phillips del año 2010

Obra de Jacob Kassay que se vendió por $86,500 en la subasta de Phillips del año 2010

Ahora bien, hay casos aislados de muerte que si afectan significativamente la estructura del precio de un artista. En primer lugar, el artista tiene que ser relativamente famoso en ciertos círculos, y su arte ha de ser relativamente caro y la demanda alta entre los coleccionistas. En segundo lugar - y aquí está la gran variable - tienen que morir antes de tiempo y de forma inesperada, agarrando al mercado por sorpresa. Cuando eso sucede, se crea una especie de pánico o trastorno mental transitorio, basado en la especulación, igual que pasaría en el mercado de acciones si muriese el CEO de una empresa importante.

En los meses inmediatamente posteriores a la muerte de Warhol y Basquiat, por ejemplo, los precios pasaron por fases arbitrarias e irracionales antes de establecerse gradualmente a la sensibilidad. Incluso las pertenencias personales de Warhol -latas de galletas que no costaban mas de $50- se subastaron en Sotheby's por miles de dólares. Este "efecto de la muerte" se puede observar perfectamente en eBay cuando las celebridades como Amy Whinehouse mueren y se vende todo lo que se conecta a ella. Hay personas en todo mercado que quieren hacer dinero rápido, mientras que la situación está "caliente".

Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat en los 1980s, durante la época que los dos famosos artistas combinaron su estrellato para vender sus obras. En esta época, Warhol no lograba vender de la misma manera como lo hacía en los años 1960s. Por lo tanto, recurrió a su amigo y protegido, Basquiat, para que éste lo ayude.

Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat en los 1980s, durante la época que los dos famosos artistas combinaron su estrellato para vender sus obras. En esta época, Warhol no lograba vender de la misma manera como lo hacía en los años 1960s. Por lo tanto, recurrió a su amigo y protegido, Basquiat, para que éste lo ayude.

Interesantemente, hay ciertos casos en que los precios de un artista pueden caer cuando mueren. Si la familia no administra correctamente los bienes de un artista y hace "dumping" de todo el arte en el mercado al mismo tiempo, se disminuyen los precios porque la oferta se vuelve mayor que la demanda. Otra razón de una caída de precios que pasa mucho hoy en día, es cuando los coleccionistas patrocinan a un artista que es una personalidad, con perfil público, extravagancia, contactos sociales, o habilidades de ventas que valen mas que la calidad de su arte. Si el artista ya no está para entretenernos y vender, sus precios van en caída libre. Un ejemplo de ello sería Pascal Cucaro, un artista de San Francisco cuyos precios llegaron a valer $50,000 en los años 1960, mientras que hoy en día, los precios de sus pinturas valen solo cientos de dólares.

Nuestra recomendación para una buen inversión en arte es chequear con los expertos los niveles de demanda y la oferta a lo largo de la carrera de los artistas que te interesan o coleccionas, las CULTURADORAs estamos a la orden para cualquier pregunta!